«Para iniciarse en el deporte de la vela lo que hace falta es sobre todo actitud»

ENTREVISTA A RAMÓN PALAO · ENTRENADOR DE LOS CURSOS DE INICIACIÓN A VELA DEL MRCYB

Ramón Palao es entrenador de la Escuela de Vela del Monte Real Club de Yates. Su currículum dice que es Técnico de Vela Nivel 1 por la Federación Gallega de Vela, y los que le conocen, que es un entrenador responsable y metódico, muy implicado con el aprendizaje de sus alumnos.

Después de haber navegado durante años en Suiza llegó a Galicia para transmitir los conocimientos adquiridos a todos aquellos niños y niñas que quieren adentrarse en el mundo de la vela. Lo hace cada fin de semana en la bahía de Baiona, en los cursos de iniciación que se imparten en el Monte Real.

En sus clases, tanto en el mar como en tierra, el aprendizaje de los niños va mucho más allá de cuestiones meramente náuticas. Practicando vela los pequeños ganan confianza en sí mismos, aprenden a relacionarse con otros niños, desarrollan su amor por el deporte y adquieren conciencia medioambiental.

Ramón, cuéntanos, ¿cómo es el trabajo con los niños y niñas a los que enseñas a navegar?

Yo siempre procuro transmitir una idea lo más amplia posible del mundo de la vela. Además de una práctica deportiva, la vela es una cultura, un arte y una técnica que conecta con los demás oficios del mar. Creo que esto me ayuda a realizar mi trabajo, que no es otro que inculcar en los pequeños navegantes esta afición. De este modo, entienden desde muy pronto que practicar la vela les ofrece una multitud de posibilidades, tanto presentes como futuras.

Por otra parte, las instalaciones y medios de que disponemos en la Escuela de Vela y en el club, así como el elenco de profesionales que me acompañan día a día, hacen mucho más fácil la labor. Evidentemente, trabajar con niños es una tarea delicada y compleja, pero que puede resultar muy gratificante en la medida en que, como  instructor, descubres que no se puede enseñar si no se aprende a la vez. Y eso es algo que mis alumnos me recuerdan cada vez que nos echamos a la mar.

Las sensaciones tienen que ser muy emocionantes para ellos… ¿Cómo viven esos primeros momentos en el mar?

¡Es una auténtica montaña rusa! Mis clases duran cuatro horas y, en una mañana, los niños pueden pasar de la euforia a la desidia, de la risa al llanto pero, lo más importante, es que se superan continuamente y, por lo general, lo pasan muy bien.

A veces tengo que poner un poco de perspectiva para darme cuenta de lo que todo esto supone. El mar y los barcos son siempre algo excepcional, que reporta sensaciones únicas; a los niños les encanta el agua, nadar, ver los peces, etc.

En definitiva, la vela es una práctica saludable que reúne todos los beneficios de la actividad al aire libre. Por ello, uno de mis objetivos es que los niños aprendan a conocer mejor su entorno, pero también es importante enseñarles el respeto a todo ello y a que actúen con precaución y seguridad.

En la Escuela de Vela del MRCYB trabajas con niños a partir de 7 años, ¿es esa la mejor edad para iniciarse en el mundo de la vela?

Como ocurre con otras facetas de la vida, no hay una edad única para realizar determinadas actividades. Por fortuna, la Escuela está dotada de una flotilla de embarcaciones que nos permite adaptarnos a las diversas características y necesidades de los navegantes.

Los niños más pequeños, en iniciación, pueden navegar en Optimist, de forma individual o, por grupos, en barcos de dobles, como el Cadete, o en los Omega, que son unos barcos de escuela muy dinámicos y divertidos.

Evidentemente, con esas edades, hay que velar por ellos con un cuidado especial, pero no deja de asombrarme la inmensa capacidad que tienen para adquirir las aptitudes necesarias. ¡Y creo no ser el único que se sorprende!

Hay muchos padres y madres a los que la vela les sigue pareciendo un deporte elitista, destinado solo a unos cuantos. ¿Qué tiene de cierto o falso esta afirmación?

Como ya dije, la vela es mucho más que un deporte. En Galicia, como en otras tierras costeras, la vela y los barcos tienen una larga historia y tradición. Es una pena que, socialmente, esto se desconozca y se pierda, y que predomine el boato de los yates y las elites.

Pero también creo que ese es un prejuicio que los hechos desmienten, como en el caso de nuestra Escuela de Vela, que está rompiendo todas las barreras para acercar la vela a cuanta más gente mejor. Para iniciarse en la vela lo que hace falta sobre todo es actitud.

En la vela, como pasa con muchos deportes que se practican en la infancia, los niños adquieren ciertos valores que les ayudarán posteriormente a lo largo de su vida. ¿De qué forma aprender a navegar le sirve al pequeño para aprender a vivir?

Me atrevería a decir que esa es la gran pregunta. Al menos, la que yo me hago muy a menudo. Creo que, entroncando con lo que venimos diciendo, navegar aporta una cualidades muy valiosas y que, de algún modo, todos tenemos en el imaginario: persistencia, valentía, sensibilidad, respeto, etc. ¡Hay tanta literatura inspirada en el mar! Pero es que sienta muy bien estar en contacto con los elementos de nuestro entorno, el sol, los vientos, las nubes, etc.

La vela, para los niños, es una actividad extraescolar que les permite estar en contacto con cosas que a menudo son desconocidas hasta para los adultos. De hecho, la navegación a vela es como “andar en bicicleta”: una vez que se adquiere, vale para todos los barcos. Esperemos que sirva a los niños para conocer otros mares.

Los cursos de iniciación a la vela ligera del Monte Real Club de Yates que imparte Ramón se desarrollan los domingos, en horario de 10:00 a 14:00. Para inscribirse en ellos no es necesario ser socio del club. El único requisito es tener más de 7 años y saber nadar.

Es una entrevista de Rosana Calvo

Si tienes alguna pregunta para Ramón puedes escribirnos a prensa@mrcyb.com y se la transladaremos