Vela para todos

Hace dos años, cuando se me encomendó la tarea de dirigir la Escuela de Vela del MRCYB, la hoja de ruta que recibí desde la directiva del club tenía unas directrices muy claras y un gran objetivo que cumplir: “Vela para todos”. Apenas tres palabras que escondían – y esconden- muchas aspiraciones y sueños. Todo un reto que acepté sin dudar un solo segundo.

Conseguir acercar a la náutica al mayor número de personas posible es un trabajo difícil pero no imposible, y desde el Monte Real trabajamos a diario para lograrlo. Queremos ofrecerle a todo el mundo la posibilidad de adentrarse en el mundo de la vela porque tenemos la certeza de que, una vez lo conozcan, acabarán sintiendo la misma pasión que nosotros por este deporte.

Esto es algo que vemos muy claramente en los niños que empiezan a navegar en nuestros cursos de iniciación. Muchos llegan con miedo – porque es algo que nunca han probado y es un mundo completamente desconocido para ellos- , pero ese miedo se transforma rápidamente en ilusión, la ilusión en emoción y, casi sin darnos cuenta, quedan atrapados por la magia del mar y las sensaciones que la vela produce en ellos. Hablo de niños, pero con los adultos pasa exactamente lo mismo.

Unos y otros tienen, en la Escuela de Vela del Monte Real, la posibilidad de subirse a un barco y salir a navegar cuando y como quieran. Para los niños tenemos cursos de vela ligera, tanto en clases individuales como en clases dobles, durante la semana o el fin de semana. También hay cursos de vela ligera para adultos, una iniciativa que hemos lanzado este mismo año y que está teniendo muy buena aceptación. Los mayores pueden navegar además en crucero, para aprender o por placer, con amigos o familia. Organizamos bautismos de mar, escapadas a las Islas Cíes, salidas de grupo para navegar por la bahía…y en nuestra Escuela de Vela Adaptada recibimos a grupos de personas con algún tipo de discapacidad, para que disfruten de la navegación en igualdad de condiciones, en nuestros barcos adaptados.

Vela para todos, y a todos los niveles. Ese era el objetivo con el que se idearon todas nuestras propuestas de cursos y actividades, y esa es la filosofía con la que trabajamos a diario. La hoja de ruta está muy bien definida y el primer paso es informar, dar a conocer nuestras actividades,  y desmitificar la idea de que la vela es un deporte caro (tenemos cursos desde 20 euros al mes). Después está la tarea de hacerles llegar a los padres y madres todos los beneficios que la vela les puede aportar a sus hijos, no solo a nivel deportivo, sino también personal. Los pequeños viven nuevas experiencias, ganan confianza en sí mismos y entablan amistades con otros niños, relaciones que en muchos casos trascienden más allá de la actividad deportiva.

Los cursos que damos a estos “pequeños grumetes” es una de las cosas que más satisfacciones nos dan a los entrenadores, porque podemos acompañarlos en su evolución desde que se suben por vez primera a un barco y van pasando por las diferentes clases. En el Monte Real pueden navegar en Optimist, en Cadete, en 420…y los que quieran, también pueden empezar a competir, algo que siempre les emociona.

Hace muchos años, cuando empecé en el mundo de la vela, nunca hubiera imaginado que todas esas maravillosas sensaciones que experimenté en mis comienzos podría vivirlas ahora a través de nuestros alumnos. Es, sin duda, uno de los motivos que me animan a seguir trabajando para hacer de este deporte un deporte para todos.

Carlos Rúa, responsable de la Escuela de Vela del MRCYB