
Actualmente el Monte Real Club de Yates está volcado en su nuevo proyecto de una Escuela de Vela Ligera que izó velas en julio de 2005. Las modalidades de Optimist, Omega y Cadete han sido las elegidas para esta puesta en marcha, pues son embarcaciones aptas para una primera toma de contacto con el mundo de la vela, y el Club ha realizado una importante inversión en la compra de dichas unidades.
También ha sido necesario mejorar la infraestructura para la práctica y enseñanza del deporte de la vela, pues en sus recursos de espacio físico, el Monte Real Club de Yates se ve claramente limitado. Por ello fue necesaria la instalación de una plataforma flotante en las inmediaciones del Club para el almacenaje de las embarcaciones de vela ligera, donde los niños y niñas montan las embarcaciones y se preparan para salir a navegar, a la que hubo que dotar con instalación de agua, rampa, etc.
Igualmente fueron necesarias otras inversiones en materia de seguridad, dado que la plataforma no podía acoger todo el material de las embarcaciones, el acceso del muelle a los pantalanes para embarcar en las neumáticas era del todo inapropiado. De esta forma se procedió a la instalación de una rampa de acceso a los pantalanes desde el muelle.
El objetivo de crear en 2006 el primer equipo de regatas de vela ligera del Club de Yates, ya ha sido conseguido. Así jóvenes regatistas representarán a Baiona en las competiciones a nivel de Galicia y más adelante en las nacionales e internacionales, paseando la grímpola del Monte Real y continuando la estela de éxitos obtenidos en las últimas décadas por la clase Crucero, su "hermano mayor".
También se ha impulsado desde el Monte Real Club de Yates el facilitar, no sólo a los socios del Club, sino a los vecinos de la Real Villa de Bayona, y en especial a los más pequeños, la organización de cursos de aprendizaje, tanto en barcos de vela ligera como en cruceros.
De esta forma en una estrecha colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de la Villa, el Monte Real lleva muchos años creando aliciente para la práctica del deporte de la vela de forma totalmente gratuita, todo ello gracias a una fuerte inversión con la compra de seis cruceros First Figaro Bénéteau de 31 pies de eslora, que combina a la perfección la enseñanza de la vela de crucero de alto nivel y la navegación en el incomparable marco de nuestra Ría y las adyacentes que a la vez fomenta de forma clara el turismo.